’ Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón ’


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’ Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón ’

Religión

Enero 01, 2021 01:42 hrs.
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Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios

La Palabra de Dios

Primera Lectura
NM 6:22-27
En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo:
’Di a Aarón y a sus hijos:
‘De esta manera bendecirán a los israelitas:
El Señor te bendiga y te proteja,
haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor.
Que el Señor te mire con benevolencia
y te conceda la paz’.

Así invocarán mi nombre sobre los israelitas
y yo los bendeciré’.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 66:2-3, 5, 6, 8
R. (2a) Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Ten piedad de nosotros, y bendícenos;
vuelve, Señor , tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra savadora. R.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.

Que te alaben, Señor , todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.

Segunda Lectura
GAL 4:4-7
Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.

Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama ’¡Abbá!’, es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Aclamación antes del Evangelio
HEB 1:1-2
R. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras
habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas.
Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo.
R. Aleluya.

Evangelio
Lc 2:16-21
En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.

Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.

Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
’ Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón ’
Introducción
Comienza 2021, un nuevo tiempo ’de gracia’ para darnos cuenta una vez más de la presencia de Dios, que se empeña de continuo en santificar el tiempo de nuestra vida con su amor providente siempre actuando en favor nuestro.

Dejamos atrás un año muy duro, muy difícil, y encaramos uno nuevo, insospechado, pero que queremos llenar de esperanza. No caminamos solos, caminamos con Dios que es Emmanuel: ’Dios con nosotros’. Es el misterio que llevamos celebrando ocho días como si fuera uno solo, con júbilo, alabanza y fiesta en el Señor. Hoy, en la Octava de la Navidad, la Liturgia nos muestra de nuevo este misterio de Amor para contemplarlo desde la ’Madre’ que lo ha hecho posible, modelo de acogida de este acontecimiento de Vida y Salvación, iniciativa del Dios que nunca abandona la obra de sus manos. Dios, nacido de Mujer… para rescatarnos… Piel con piel, carne de nuestra carne, para modelar de nuevo el barro amado salido de sus manos.

Desde Santa María, la Madre de Dios, contemplamos hoy el Misterio central del nacimiento del Verbo, ’en la humildad de nuestra carne’, con el deseo de hacerlo nuestro como Ella: con una admiración y una acogida tal capaces de que, igualmente, ’tome cuerpo’ en nosotros. Son las notas del verdadero creyente: admiración y acogida. Son las notas de la fe que brilla singularmente en la que es Madre de Dios y madre nuestra por extensión. A la sombra de su maternidad, de su tierna intercesión y cuidado, vivamos este nuevo año. La belleza y la hermosura de esta maternidad divina de María nos presenta de nuevo el corazón del Evangelio: Dios es un misterio de amor y bondad infinita. No olvidamos que hoy es también la Jornada Mundial de la Paz. Navidad es ’paz en la tierra a los hombres en quienes Dios se complace’. Sigamos siendo testigos y constructores de esa Paz.

Fray Juan Carlos González del Cerro O.P.
Real Convento de Santo Domingo (Jerez de la Frontera)

Comentario al Evangelio d
Luis Manuel Suarez, cmf
Queridos amigos:

A los ocho días de la Navidad, celebramos a Santa María, Madre de Dios. El Hijo y la Madre. El Niño y la Mujer. La Presencia y la Esperanza.

En el relato de Lucas, los pastores se acercan al portal y descubren ’a María, a José y al niño’. Cuando nos acercamos a Dios, siempre nos encontramos a la vez con sus testigos, y eso nos convierte, a la vez, en testigos: ’todos los que oían se admiraban de lo que decían los pastores’. María es la mujer testigo de la fuerza de Dios en la debilidad y de la respuesta humana en generosidad. Encontrarnos con ella también nos hace testigos valientes, desde nuestra debilidad, en medio de nuestro mundo. Y José es testigo de la ternura, de la obediencia y de la acogida. Para recordar esto, el Papa Francisco ha dedicado este año 2021 a su figura. Estamos en ’el año de San José’.

En el Evangelio de hoy se nos dice algo más: ’María guardaba todo esto en su corazón’. El Corazón de María es el cofre donde se conserva todo lo valioso, como regalo de la vida para desplegar la existencia en gratuidad y en generosidad. Así fue la vida de María: recibiendo lo que Dios le fue dando, acogiendo lo que le fue pidiendo y desplegándose de dentro a fuera, desde el corazón al mundo.

El año nuevo es abierto por Santa María y San José como un signo de lo que fue su vida y de lo que puede ser la nuestra: apertura, confianza, entrega. ¡Feliz año nuevo! ¡Feliz día de María, en el recuerdo también de su esposo!

En el comienzo de este nuevo año,
junto a María, madre de Dios y madre de la Iglesia,
te ofrezco lo que soy para que, como en ella,
mi vida sirva a esta historia de amor con la humanidad
que quieres tejer con nosotros, desde siempre y para siempre.
Que así sea.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF (@luismanuel_cmf)



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