’ Yo soy la puerta ’ - Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo - Taxco - esferaperiodistica.com.mx

’ Yo soy la puerta ’


Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

| Agencia Plata Pura | Desde guerrerohabla.com
’ Yo soy la puerta ’

Religión

Mayo 08, 2022 20:54 hrs.
Religión Internacional › México
Agencia Plata Pura › guerrerohabla.com

La Palabra de Dios

Lunes 09 mayo 2022

Primera Lectura
Hch 11, 1-18
En aquellos días, los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, los circuncidados le hicieron reproches, diciendo: ’Has entrado en la casa de unos incircuncisos y has comido con ellos’.

Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado: ’Estaba yo en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión y vi algo semejante a un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas, bajaba del cielo hasta donde yo me encontraba. Miré con atención aquella cosa y descubrí que había en ella toda clase de cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me decía: ‘Levántate, Pedro. Mata el animal que quieras y come’. Pero yo le respondí: ‘Ni pensarlo, Señor. Jamás he comido nada profano o impuro’. La voz del cielo me habló de nuevo: ‘No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho puro’. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el cielo.

En aquel instante, se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres, que venían de Cesarea, con un recado para mí. El Espíritu me dijo entonces que me fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y todos entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie, ante él, a un ángel que le dijo: ‘Manda a buscar en Jafa a Simón, llamado Pedro. Lo que él te diga, te traerá la salvación a ti y a toda tu familia’. En cuanto empecé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como había descendido al principio sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor: ‘Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo’. Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesús, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?’

Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: ’Por lo visto, también a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida’.
Palabra de Dios
Te alabamos Señor

Salmo Responsorial
Salmos 41, 2-3; 42, 3.4
R. (cf 41, 3a) Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Como el venado busca
el agua de los ríos,
así, cansada, mi alma
te busca a ti, Dios mío.
R. Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Del Dios que da la vida
está mi ser sediento.
¿Cuándo será posible
ver de nuevo su templo?
R. Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad;
que ellas se conviertan en mi guía
y hasta tu monte santo me conduzcan,
allí donde tú habitas.
R. Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Al altar del Señor me acercaré,
al Dios que es mi alegría,
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias
al compás de la cítara.
R. Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio
Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor;
yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.
R. Aleluya.


Evangelio
Jn 10, 11-18
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: ’Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre’’.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús
Reflexión del Evangelio de hoy
Orar atentos a la llamada de Dios
La aceptación del pagano Cornelio, con su familia, en el seno de la comunidad cristiana, provoca una reacción de resistencia en una parte de los cristianos de Jerusalén. El hecho pone de manifiesto dos cosas:

El punto álgido de la dificultad, más que la circuncisión, era el compartir mesa con los paganos. ¿Cómo celebrar la Eucaristía, si ésta, habitualmente, se tenía en el marco de una comida? ¿Cómo mantener la unidad de la fe entre dos comunidades separadas en su liturgia?
Los hermanos más apegados a la tradición judía no discuten la autoridad de Pedro, sino su prudencia al intervenir en este caso concreto.
Pedro les explica, cronológicamente lo sucedido. Estaba en oración; vino el Espíritu y se acordó de lo que le había dicho el Señor.

Hoy día ante las dificultades, el orden puede ser el mismo. Orar, atentos a la llamada de Dios sin cerrarnos a nosotros mismos y sin manifestar suficiencia ni altivez. Reconocer lo que sucede y descubrir los signos de los tiempos, pues Dios sigue actuando. Recordar la palabra de Jesús, porque en ella y en su vida tenemos el discernimiento para obrar. ¿Puede un buen cristiano oponerse a lo que manifiestamente viene de Dios?

Con estas actitudes y sin dejarse ganar por el desaliento o la irritación ante los prejuicios de hermanos que no entienden y retrasan con su resistencia la misión, los cristianos encontrarán serenidad, alegría y capacidad para alabar a Dios, porque el Señor sigue hoy concediendo la conversión que lleva a la vida.

Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo
Hay en este salmo una sentida súplica. Una persona fiel se encuentra lejos del templo y, cercado por el enemigo, desea con toda el alma ver el rostro de Dios, visitarle en su templo.

La sed de Dios y el ansia de ver su rostro pueden vivirse, de momento, en el encuentro con Jesucristo en la Eucaristía.

La puerta de salvación
Los judíos esperaban al Mesías anunciado por los profetas. Unos, como Rey que triunfaría sobre todos los enemigos de Israel e implantaría su reinado universal y perfecto. Otros, como Siervo doliente que cargaría con los pecados del pueblo. Algunos, en fin, como Pastor verdadero que agruparía a los judíos dispersos por el mundo.

Juan señaló a Jesús como Siervo y Cordero de Dios. Jesús se presentará como Rey en la Pasión. Ahora lo hace como Pastor que viene en nombre de Dios a reunir las ovejas dispersas.

Los pastores de Israel son ladrones que se aprovechan de sus puestos de dirigentes y no aman a las ovejas. No se ocupan del rebaño; no apacientan a las ovejas ni fortalecen a las débiles; no cuidan a las enfermas ni cuidan a las heridas; no hacen volver a las descarriadas ni buscan a las perdidas, sino que las dominan con violencia y dureza. De esta manera las ovejas se dispersan por falta de pastor.

Esto se va a terminar con Jesús, ya que es el pastor y mediador único, que permite llegar hasta pastos a las ovejas. Él es la puerta del redil. No hay otra puerta de salvación para entrar en la casa del Padre.

Jesús explica las relaciones que hay entre Él y sus ovejas. Las llama por su nombre. Las conoce una a una y a su vez es conocido por ellas. Las saca a los pastos. Todo esto indica una intimidad, una entrega total. El pastor no ve en las ovejas su negocio y prosperidad, las ama y está dispuesto a dar la vida por ellas para que así tengan vida abundante.

¿Cuál es tu puerta de salvación?

¿Cómo afronto las dificultades que surgen a diario?

Dña. Montserrat Palet Dalmases
Fraternidad Laical de Santo Domingo (Barcelona)


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Éste sitio web usa cookies con fines publicitarios, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de uso de cookies.